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El Camino de Santiago es la Ruta Jacobea que miles de peregrinos procedentes de todo el mundo recorren cada año para venerar la tumba del apóstol Jacobo, conocido como “Santiago El Mayor”, situada en la Catedral de Santiago de Compostela. De los muchos trazados que existen para llegar a Santiago de Compostela, el de mayor relevancia histórica y el más seguido por los peregrinos es el Camino Francés. Este trazado se dibuja por todo el norte peninsular a lo largo de 760 km que inician su andadura en la localidad francesa de Sant Jean Pied de Port. 

La preparación del equipaje para emprender esta aventura de, al menos, 31 días, debe realizarse en función de la época en que se pretenda comenzar el Camino y del recorrido previsto. No obstante, debemos tener presente que nos enfrentamos a un viaje diferente, no se trata solo de caminar sino de seguir adelante bajo la lluvia el sol o el frío, y cada paso solo depende de tí… Esta experiencia nos brinda la oportunidad de aprender a prescindir de lo superfluo y viajar solo con lo ‘indispensable’. 

Para evitar un exceso de equipaje, que resultará pesado e incómodo, debemos tener en cuenta que a lo largo de todo el recorrido encontraremos numerosos establecimientos donde podremos adquirir cualquier cosa, por lo que no será necesario incluir aquello que no sea imprescindible. El límite de carga recomendado suele establecerse en un 10% de nuestro peso, sin sobrepasar el límite de 8 Kg para mujeres y 10 Kg para hombres.

La elección de nuestra mochila es uno de los puntos clave para cargar este peso sin dañarnos. La mochila debe ser del tipo anatómico, con sujeción a las caderas, de unos 30/40 litros de capacidad y con numerosos compartimientos para una mejor distribución y localización de los objetos que componen nuestro equipaje. 

El calzado es otro elemento importante de nuestro equipaje y la elección es fundamental para aligerar el peso. Mientras que en primavera y verano será suficiente con zapatillas de trekking de suela gruesa, en otoño e invierno será necesario llevar botas de caña media, que sujeten bien el tobillo en terreno mojado y resbaladizo. En cualquier caso, para prever hinchazones, se recomienda que el calzado sea medio número mayor del habitual y es muy importante que el calzado este usado

Además de la ropa adecuada para la temporada, debe contarse con incluir en el equipaje un botiquín de primeros auxilios básico, especialmente centrado en el cuidado de los pies.

A modo de ejemplo, éste podría ser el equipaje para el verano:

  • Esterilla y saco de dormir ligero capaz de aislar temperaturas entre 15 y 10 grados, salvo que se pretenda dormir en hostales o pensiones. 
  • Cantimplora de un litro o una botella de agua.
  • Bastones de trekking, si se está acostumbrado a llevarlos, o el clásico bordón.
  • Tres mudas de ropa interior
  • Tres pares de calcetines cortos de trekking fabricados en poliéster.
  • Dos camisetas de poliéster de manga corta y una de manga larga (nunca de algodón, ya que no transpiran y tardan en secar).
  • Dos pantalones cortos de senderismo y un pantalón largo desmontable
  • Una sudadera o forro polar y una chaqueta ligera que sea impermeable.
  • Un poncho que cubra la mochila y que sea transpirable.
  • Una visera, gorra o sombrero.
  • Gafas de sol, crema de protección solar y bañador.
  • Una toalla de microfibras. 
  • Chanclas para la ducha.
  • Bolsa de aseo con cepillo y pasta de dientes, gel, champú y crema hidratante. Para quien lo necesite, unas cuchillas o maquinilla de afeitar.
  • Una pastilla de jabón para lavar la ropa. 
  • Pequeño botiquín con analgésicos y antiflamatorios, tiritas, yodo y agujas esterilizadas para pinchar las ampollas. Vaselina y crema anti rozaduras para los pies.
  • Una linterna pequeña o frontal.
  • Una navaja.
  • Imperdibles y varias pinzas para secar la ropa durante o al final de la etapa.
  • Móvil y/o cámara de fotos y cargadores.
  • Tapones para los oídos (para los ronquidos, sobre todo en los albergues)
  • Documentación: DNI, Tarjeta Sanitaria, tarjeta de crédito y la credencial del peregrino.

Y para el invierno o los meses más fríos basta con que los calcetines, las camisetas y los pantalones sean de invierno. También habrá que llevar unas mallas térmica para usarla debajo de los pantalones e incluso para dormir, un gorro, una braga, unos guantes y sustituir la chaqueta ligera por un cortavientos impermeable.

En cualquier caso, recuerda que tendrás que cargar con tu equipaje durante muchos kilómetros, te recomendamos  llevar solo lo imprescindible ya que, si necesitaras algo que no habías previsto, siempre encontrarás un peregrin@ dispuest@ a ofrecerte su ayuda… Buen camino peregrin@!